jueves 17 de septiembre de 2009

Ese extraño (y maravilloso) fenómeno de la amistad


Desde que me hicieron leerlo en la asignatura de latín, en mis tiempos de segundo de carrera, he sido un apasionado de un librito llamado La amistad, de Cicerón. Yo ya sabía de las bondades de la verdadera amistad, pero no había encontrado a nadie que lo expresara de manera tan acertada, tan bella incluso (a pesar de leerlo traducido, con todas las implicaciones que ello tiene). En general, relata en un diálogo con Lelio las ventajas y las pruebas de la amistad de verdad.
Lo verdaderamente curioso del caso es que, en el comentario en clase, mucha gente reconoció (de una manera muy valiente, diría yo) que, si hacían caso de lo que explicó Cicerón en el siglo I a. C., no tenían ningún amigo. Me sorprendió mucho, porque en la lectura del texto yo había estado pensando irremediablemente en unos cuantos amigos (Ana Belén, Silvia, Pablo...) que cumplían de sobra con los requisitos ciceronianos, y consideraba impensable que tanta gente (la mayoría, en realidad) no tuviera amigos tan buenos. Aparte de sorprendido, me sentí afortunado.
Hoy, tras una larga y grata llamada de teléfono, he recordado todo esto y me he vuelto a sorprender, porque resulta que mis amigos siguen siendo los mismos. Está claro que hay alguno más, aunque no tantos (Maria, Cristina, Daniel, Paolo), porque mi vida ha cambiado y he conocido a mucha gente nueva. Pero me fascina el haber mantenido a aquellos amigos en los que pensé entonces, y aún más sentir que, después de un par de meses sin saber de ellos, todo sigue igual en un encuentro, en una llamada, en un correo electrónico.

Es algo extraño y maravilloso, aunque Cicerón ya lo dijo hace más de 2000 años.

lunes 14 de septiembre de 2009

Vivir lejos y cerca

Hoy, a las siete de la tarde aproximadamente, mi estado de ánimo ha cambiado por completo: me he enterado por internet que un buen amigo, seguramente uno de mis dos mejores amigOs, lo está pasando fatal.

Ya hacía días que pensaba, al leer ciertas cosas, que algo iba mal. Pero ahora es cuando estoy preocupado de verdad. Y, además de preocupado, me siento fatal: porque es difícil comunicarse con él (paradójicamente, viviendo en la era de la información), porque es imposible estar junto a él en este momento, y porque siento rabia e impotencia ante mi propia incapacidad para estar donde quiero estar. Que nadie me malinterprete: adoro vivir aquí. Pero siempre me provoca un sentimiento agridulce el hecho de estar lejos: lejos de la familia, lejos de mi vida anterior... lejos de mis amigos. Porque, en la distacia, mis amigos siguen siendo los de siempre. Y tú, si lo estás leyendo, eres mi amigo.

Me gustaría ayudarte, pero sé que en momentos duros a veces el que más ayuda es el que no estorba. Te aseguro que, si quieres que vaya, iré. Cogeré el vuelo que haga falta, conduciré todo el viernes noche, pero estaré allí si de verdad lo crees necesario. Si quieres venir, mi casa es tuya. O hablaré contigo por teléfono, si es lo que quieres. O no molestaré, si lo que necesitas es un poco de paz.

Simplemente, que sepas que estoy aquí. O allí. O así. Apoyándote. Y esperando que pasen pronto los tragos amargos.

lunes 7 de septiembre de 2009

Hoy es fiesta

Hoy no tengo que ir a trabajar, cosa rara, por ser fiesta local en el lugar en el que trabajo, que, por supuesto, no es Barcelona. Así que me he puesto aquí delante, con una cerveza y unos cacahuetes, decidido a actualizar el blog.

Que sea fiesta ha condicionado mi fin de semana. Ha sido un finde intenso, de muchas sensaciones y tiempo para pensar y compartir. Esta mañana, desayunando, me ha dicho: "¡en dos días hará un mes que nos dimos el primer beso!" Y la mente se me ha quedado en blanco al pensar... "¿¡sólo!?". Y es que parece mentira que en apenas un mes, del cual dos semanas han sido en la distancia, puedas sentirte tan unido a alguien y tan comprendido. Si ya me parecía que la amistad era algo mágico que nacía rápida e inexplicablemente, ¡cómo me ha soprendido que el amor nazca de igual manera, e incluso con mayor intensidad!

Fui sombra y viento,
y ha sido luz y calma;
fui sangre y fuego,
y has calmado mis ansias
siendo agua;
fui sonrisa triste, absurdo teatro,
y pintaste la alegría en mi rostro.
Fui.
Y ahora soy otro,
otro a tu lado.

lunes 31 de agosto de 2009

La vuelta a casa

Me siento feliz. Además, esta vez es de verdad. He vuelto a casa y, haciendo balance, ha sido el mejor verano que he tenido nunca.

¿Por qué? Pues porque he hecho muchas cosas que no esperaba, he conocido a gente increíble y he encontrado a alguien que me hace soñar de nuevo, me hace pensar, me hace reír. No esperaba que apareciera así, de pronto, en el lugar más insospechado, pero lo ha hecho y, a pesar del dolor pasado, de las tristezas vividas, quiero apostar por esta nueva etapa. Porque creo que me lo merezco, y que me hará bien. Y lo mejor de todo es que, por extraño que parezca, ese alguien dice que yo también le hago soñar, pensar y reír.

En fin, una vuelta a casa llena de alegrías... que presagia un invierno cálido entre el frío.

jueves 20 de agosto de 2009

Retomar lo empezado

Sí, he decidido dar uso a este blog que inicié hace milenios con una única, solitaria y cultérrima entrada. Fue una entrada fruto de una tarde horrorosa y una noche peor, de esas en las que me dan sueños de grandeza que se parecen más a la melancolía, y me da por inventar que voy a hacer grandes cosas, muy inteligentes y profundas.

Resulta que este verano he descubierto que uno de mis mejores amigos escribe un blog. Un blog muy bueno, además, y yo no me había enterado porque es muy majo, pero no tan comunicativo como me gustaría. Eso ya hizo que me entrara el gusanillo. Pero, para colmo, ahora mismo estoy en un curso lleno de gurús de la educación mediante nuevas tecnologías, y de tanto ver blogs, wikis, twitters y demás mandangas, he pensado: "¡Uy, voy a pasarme por aquel blog que hice y lo retomo!". El problema ha llegado cuando he leído esa primera entrada y he pensado: "¿Qué imbécil ha escrito eso? ¡Joder, si he sido yo!", y me ha entrado por el cuerpo una mezcla de vergüenza y vergüenza ajena.

Sorprendentemente, este hecho me ha llevado a considerar que puedo hacerlo mejor, más seguido, interesante y, sobre todo, más mío. Porque yo no me merezco ser tan idiota. Así que, una vez más, voy a intentar llevar a cabo un blog.

A ver cuánto dura.


Cabecera del blog de Plabli: http://plabli.blogspot.com/

lunes 24 de noviembre de 2008

De peces y sueños

¿Puede volar un pez?

Los peces voladores, ¿son un sueño, una ilusión sin por qué?

Quiero imaginarme los sueños de mi razón como peces con alas, que surgen y vuelan libres por mundos que escapan a la comprensión...

Para plasmar todos esos peces a los que quiero dar forma, dejar volar libres de ataduras, nace este espacio. Que no deja de ser un acuario de sueños. No es necesario que nadie lo siga, porque sólo quiero poder mirar atrás un día y pensar: ¡cuantas cosas nadaban en mi imaginación!

A pesar de ello, si has decidido entrar... Bienvenido. Y, por supuesto,

Feliz vuelo.